El próximo 7 de septiembre, un eclipse lunar total teñirá la Luna de un intenso color rojo
Este espectáculo astronómico conocido popularmente como “Luna de sangre”. Aunque no será visible en México, sí podrá observarse en regiones de Europa, África, Australia, Rusia y la Antártida.
¿Por qué la Luna se vuelve roja?
Cuando la Tierra bloquea la luz solar, parte de esta atraviesa su atmósfera y se proyecta sobre la superficie lunar. Durante ese proceso, las longitudes de onda cortas —azules y verdes— se dispersan, mientras que las más largas —rojas y anaranjadas— pasan con mayor facilidad, otorgando a la Luna el tono de un amanecer o atardecer. La intensidad dependerá de factores como polvo, humedad o partículas volcánicas presentes en el aire.
Un nombre moderno para un fenómeno milenario
El término “Luna de sangre” no es científico, sino popular. Su uso se extendió gracias a medios y literatura, y aunque suele asociarse a mitos o profecías, organismos como la NASA recalcan que es un fenómeno natural y predecible.
Un espectáculo que cautiva desde la antigüedad
Desde hace más de 2,700 años, civilizaciones como la babilónica registraron eclipses para predecir otros eventos celestes. En la Antigua Grecia, astrónomos como Hiparco y Ptolomeo documentaron sus características, sentando bases para comprender la mecánica celeste.


