Tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán sacuden los mercados energéticos y elevan los precios del crudo a niveles no vistos en meses
El mercado energético mundial vive días de alta volatilidad tras el aumento de las tensiones en Medio Oriente, donde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han provocado un fuerte repunte en el precio del petróleo.
Durante la jornada del viernes, el West Texas Intermediate (WTI), principal referencia del crudo estadounidense, alcanzó un máximo de 92.53 dólares por barril, para cerrar la sesión en 90.90 dólares, lo que representa un incremento semanal de 12.21 por ciento frente a los 81.01 dólares registrados el jueves anterior.
El aumento resulta aún más notable si se compara con el inicio de la semana. El lunes 2 de marzo el WTI cotizaba en 71.23 dólares por barril, lo que significa que el precio del crudo ha registrado un crecimiento cercano al 30 por ciento en pocos días.
El Brent, referencia internacional del petróleo, también experimentó un fuerte repunte. Durante el viernes alcanzó un pico de 94.51 dólares por barril y cerró en 93.04 dólares, un incremento de 8.93 por ciento respecto a la semana pasada, cuando se ubicaba en 85.41 dólares.
Por su parte, la Mezcla Mexicana de Exportación cerró la jornada en 83.64 dólares por barril, lo que representa un aumento de 11.16 por ciento frente al precio del jueves, cuando se ubicó en 75.24 dólares.
El alza en los precios refleja la preocupación del mercado por posibles interrupciones en el suministro de crudo provenientes de la región del Golfo Pérsico, una de las zonas más importantes para la producción energética global.
A este escenario se suma la decisión del gobierno de China de suspender exportaciones de diésel y gasolina, como medida preventiva ante posibles afectaciones en el suministro internacional de petróleo.
Especialistas del sector advierten que el impacto del conflicto podría ser aún mayor si la situación escala militarmente o afecta directamente la infraestructura energética de la región.
El ministro de Energía de Qatar, Saeed Al Kaabi, advirtió que si el conflicto armado se prolonga podría generarse una suspensión parcial de producción entre países exportadores del Golfo, lo que presionaría aún más los precios.
En declaraciones al Financial Times, el funcionario explicó que los ataques recientes ya han tenido consecuencias en la infraestructura energética, como el ataque con drones a una planta de gas natural licuado (GNL) en Ras Laffan, una ciudad industrial administrada por Qatar Petroleum.
Incluso si las hostilidades terminaran de inmediato, el ministro estimó que tomaría semanas o incluso meses restablecer completamente el suministro energético.
En ese contexto, Al Kaabi advirtió que el petróleo podría escalar hasta 150 dólares por barril si el conflicto continúa y afecta la producción en la región.
La tensión también se refleja en el discurso político. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en su red social Truth Social que el único acuerdo posible con Irán sería una “rendición incondicional”.
Mientras tanto, los mercados energéticos continúan atentos a la evolución del conflicto, conscientes de que cualquier escalada militar podría provocar nuevas sacudidas en los precios del petróleo y en la estabilidad económica global.


