La estrategia, acordada con el Gobierno, priorizará precios más bajos y publicidad para versiones Sin Azúcar, empezando por las presentaciones familiares.
Ciudad de México — La Industria Mexicana de Coca-Cola ha anunciado un plan significativo para reducir en un 30% el contenido calórico de sus refrescos, una medida que responde a un acuerdo con el Gobierno de México en el marco de una estrategia de salud pública y del reciente aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas.
La decisión implica un ajuste escalonado en la formulación de sus productos en el país, con un objetivo ambicioso: que al menos el 70% del volumen comercializado en México tenga una formulación baja o sin calorías en un plazo máximo de un año.
Los Tres Pilares del Compromiso:
- Reducción Calórica Garantizada:
- Se implementará una reducción del 30% en las calorías de los refrescos Coca-Cola.
- La modificación iniciará con las presentaciones de mayor tamaño (familiares) y se extenderá al resto del portafolio.
- Incentivo al Consumo Saludable a través del Precio:
- La compañía se comprometió a rediseñar su estructura comercial para que las bebidas sin calorías tengan un precio menor que sus equivalentes con azúcar.
- Se busca que la diferencia de cuotas del IEPS (menor para productos light y zero) se traslade como un beneficio directo al consumidor, promoviendo la migración de consumo.
- Refuerzo de la Mercadotecnia Responsable:
- Eliminación de Niños: Se eliminará la participación de niños, niñas y menores de 16 años en toda su publicidad.
- Priorización de Zero: Se priorizará la publicidad de Coca-Cola Zero sobre la Coca-Cola regular.
- Presentaciones Grandes: La mercadotecnia de presentaciones mayores a un litro se enfocará únicamente en ocasiones de convivencia y se eliminará la publicidad directa de la presentación de 3 litros.
Este acuerdo se produce en un momento clave, mientras el gobierno busca medidas para combatir el alto consumo de bebidas azucaradas en México, uno de los más elevados a nivel mundial, y su impacto en la salud pública (obesidad y diabetes). La industria refresquera, incluyendo a la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC), también se ha sumado al compromiso de reformulación.


