La nueva valuación de SpaceX dispara la fortuna del empresario y lo aleja del resto de los multimillonarios
La fortuna de Elon Musk alcanzó un nuevo máximo histórico al superar por primera vez los 600 mil millones de dólares, impulsada por una nueva valoración de SpaceX que consolida a la compañía como la empresa privada más valiosa del mundo.
De acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, el patrimonio neto de Musk ronda los 638 mil millones de dólares, luego de que SpaceX fuera valorada en cerca de 800 mil millones de dólares tras una venta de acciones entre inversionistas internos. Musk posee alrededor del 42% de la empresa, participación que, incluso con un descuento por liquidez, representa más de 317 mil millones de dólares.
SpaceX, con sede en Starbase, Texas, domina el mercado global de lanzamientos orbitales con sus cohetes Falcon 9 y ha expandido su alcance mediante Starlink, su red de internet satelital. La compañía había sido valuada en aproximadamente 400 mil millones de dólares apenas en julio pasado, lo que refleja el ritmo acelerado de creación de valor.
El origen de la fortuna de Musk se remonta a finales de los años noventa, cuando cofundó Zip2 y posteriormente X.com, empresa que evolucionó en PayPal y fue vendida a eBay en 2002. Con ese capital inicial, Musk apostó por industrias de alto riesgo: la movilidad eléctrica con Tesla y la exploración espacial con SpaceX. Durante años reinvirtió agresivamente, soportó pérdidas y volatilidad, y consolidó su riqueza a partir del crecimiento exponencial de Tesla desde 2020 y, ahora, del liderazgo absoluto de SpaceX en el sector aeroespacial.
El potencial de crecimiento aún no se agota. Si SpaceX concreta una oferta pública inicial en los próximos años, con una valoración estimada de hasta 1.5 billones de dólares, la participación de Musk podría superar los 625 mil millones, acercándolo a convertirse en el primer billonario en la historia moderna.
A sus 54 años, Musk no solo encabeza con amplia ventaja la lista de los hombres más ricos del mundo, sino que redefine la escala de riqueza global ligada a tecnología, energía, espacio e inteligencia artificial.


