En un posicionamiento público, Francisco Labastida, Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones y Jorge Alcocer llamaron a diputados y senadores a emprender una reforma que fortalezca la calidad democrática, elimine la sobrerrepresentación legislativa y preserve la autonomía del INE y los organismos electorales locales.
En un contexto de debate sobre el rumbo institucional del país, cuatro figuras históricas de la política mexicana hicieron público un llamado a revisar y fortalecer el sistema electoral, argumentando que la democracia mexicana requiere ajustes que garanticen elecciones libres, justas y transparentes.
Los firmantes sostienen que el objetivo debe ser mejorar la democracia, no abaratarla ni distorsionarla, y advierten sobre cualquier intento de debilitar la autonomía de las autoridades electorales, particularmente el Instituto Nacional Electoral (INE) y los OPLES. Subrayan la importancia de mantener la profesionalización del personal electoral y el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), al considerar que su eliminación implicaría un retroceso histórico comparable a las controversias postelectorales de 1988.
Sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados
Uno de los puntos centrales del posicionamiento es la crítica a la sobrerrepresentación legislativa registrada en 2024. Según el documento, la alianza encabezada por Morena obtuvo el 54% de los votos, pero alcanzó el 73% de las curules, lo que califican como una distorsión de la voluntad popular.
Ante ello, proponen eliminar por completo el margen de sobrerrepresentación del 8% permitido actualmente y respetar el límite constitucional de 300 diputaciones máximas por partido o coalición. El planteamiento busca que el número de escaños refleje de manera más proporcional la votación efectiva.
Reconfiguración del Senado
En cuanto a la Cámara Alta, coinciden con propuestas para suprimir los 32 senadores de lista nacional, pero plantean mantener un Senado de 96 integrantes, electos mediante 32 listas estatales con tres escaños por entidad, asignados bajo un sistema de proporcionalidad directa. El objetivo, sostienen, es evitar nuevas distorsiones en la representación.
Financiamiento y equidad
El comunicado también aborda el tema del financiamiento público a partidos políticos, que consideran excesivo y ofensivo para la ciudadanía. Proponen reducirlo sin afectar la equidad en la competencia electoral, y garantizar que los programas sociales no sean utilizados con fines partidistas.
Asimismo, defienden mantener el tiempo oficial del Estado en radio y televisión, pero modificar su uso para privilegiar más información y debates, y menos spots propagandísticos.
Llamado al diálogo
Finalmente, los firmantes convocan al gobierno, legisladores y partidos políticos a abrir espacios de diálogo para construir consensos que fortalezcan la institucionalidad democrática.
El posicionamiento refleja una preocupación de sectores tradicionales de la política mexicana frente a los cambios en la correlación de fuerzas en el Congreso y abre el debate sobre la representatividad, equidad electoral y equilibrio de poderes en el país.



