La nueva Ley de Telecomunicaciones las compañías de telefonía estarán obligadas a entregar equipos desbloqueados, ya sea en prepago o en contrato
En México se usan más de 151 millones de celulares, y cada año se venden unos 30 millones más. Es un mercado valorado en 6,500 millones de dólares que involucra tanto a operadoras móviles como a minoristas, el objetivo final fue preservar el libre mercado y proteger al consumidor, sin afectar los modelos de negocio de las telefónicas, por lo que el Senado incluyó un mecanismo de protección para evitar que los usuarios adquieran un teléfono a crédito y desaparezcan sin pagarlo. Ya que se consideró que se iba a generar un desequilibrio en favor de cadenas como Coppel o Elektra, cuyo negocio es vender equipos, no servicios. Eso afectaría a los usuarios, que pagarían más por los mismos teléfonos.
¿Control o vigilancia?
La nueva ley también impone la obligación de asociar toda línea de telefonía móvil a una CURP, lo que genera preocupación entre defensores de derechos digitales. Además, permite a las autoridades solicitar geolocalización en tiempo real de dispositivos sin orden judicial, lo que el gobierno defiende como una herramienta contra delitos, pero la oposición considera un atentado a la privacidad.
Pese a las críticas, la bancada de Morena sostiene que la LMTR busca cerrar la brecha digital y garantizar el acceso universal a internet. La nueva normativa establece que se favorecerá el acceso al espectro para pequeños operadores, se exigirán metas de cobertura anuales, y se impulsará la conectividad en zonas rurales y prioritarias.
No obstante, el nuevo marco legal también podría traer prácticas de control y vigilancia, especialmente al depender de una agencia sin autonomía constitucional.


