La Secretaría de Economía impulsa una campaña nacional para posicionar al vino mexicano como motor económico, cultural y turístico, con impacto en 17 estados productores y alcance simultáneo en 22 entidades.
La Secretaría de Economía, a través del programa Hecho en México, presentó la campaña nacional “Elige Vino Mexicano, nuestro sabor en cada copa”, una iniciativa estratégica que busca fortalecer la promoción, presencia y consumo del vino producido en el país. El objetivo es consolidar al sector vitivinícola como motor de desarrollo social, arraigo comunitario y alto valor para la economía nacional, en un momento clave para la proyección internacional de México ante la llegada del próximo torneo mundial de fútbol.
La campaña convoca a los sectores hotelero, restaurantero, turístico, empresarial y vitivinícola a sumar esfuerzos para posicionar al vino nacional como parte esencial de la experiencia gastronómica mexicana. Con más de 17 estados productores —desde las consolidadas regiones de Baja California, Coahuila, Querétaro y Aguascalientes, hasta las emergentes zonas de Zacatecas, Guanajuato, Chihuahua, San Luis Potosí, Sonora, Hidalgo, Puebla, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Durango—, la industria vitivinícola mexicana se encuentra en plena expansión y demuestra que la vid florece con identidad propia en cada rincón del país.
Este crecimiento no solo se traduce en botellas de calidad internacional, sino en un pilar de transformación para las comunidades rurales. La vitivinicultura dignifica el trabajo en el campo y genera bienestar directo en zonas agrícolas que hoy encuentran en la vid un sustento de largo plazo. Además, la cadena de valor del vino mexicano es una de las mayores generadoras de empleo agrícola e industrial, beneficiando desde jornaleros hasta sectores de hospitalidad. La sofisticación técnica del sector ha abierto oportunidades inéditas para una nueva generación de profesionales: ingenieros agrónomos especializados en viticultura sostenible, enólogos, sommeliers, investigadores y emprendedores que lideran la innovación científica y productiva.
El vino mexicano también se ha convertido en una expresión cultural y gastronómica. Al fusionarse con la cocina mexicana —declarada Patrimonio de la Humanidad—, potencia la oferta culinaria en las mesas más exigentes del mundo. En este esfuerzo, la articulación con la Secretaría de Turismo es fundamental: el enoturismo y las Rutas del Vino se han consolidado como atractivos que dinamizan economías locales a través de hotelería, artesanía y comercio regional, diversificando la derrama económica más allá de los destinos tradicionales.
La campaña no se limita a la promoción, sino que representa el inicio de una agenda de colaboración nacional. A través de un Memorándum de Entendimiento (MOU), se establecen compromisos entre la Secretaría de Economía y las cúpulas productivas, comerciales y turísticas del país. Entre ellos, abrir espacios prioritarios en hoteles, restaurantes, tiendas de autoservicio y plataformas digitales bajo el distintivo Hecho en México; promover precios justos que dignifiquen el esfuerzo del productor y acerquen el vino al consumidor; y reconocer el trabajo de un sector que genera empleo ético desde el viñedo hasta la mesa. Como parte de las acciones tangibles, meseros y sommeliers portarán botones conmemorativos de la campaña, convirtiéndose en embajadores del sabor mexicano ante millones de visitantes internacionales.
La rueda de prensa se realizó de manera simultánea en 22 estados de la República, con la participación de Secretarías de Desarrollo Económico estatales, bodegas independientes y cámaras comerciales regionales. La campaña cuenta con el respaldo de aliados estratégicos como la Secretaría de Turismo, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), la CONCANACO SERVYTUR, el COMCE, la ANTAD, líderes restauranteros, plataformas de comercio electrónico y sindicatos de gastronomía y hotelería.
Con esta iniciativa, la Secretaría de Economía reafirma su compromiso con el fortalecimiento de sectores productivos de alto potencial y hace un llamado nacional a “poner en la cancha” al vino mexicano, demostrando al mundo que México es un país productor con calidad, historia, sustentabilidad y orgullo por su tierra.




