En el primer cuatrimestre de 2026, tres estados concentran más del 42% del valor nacional de autopartes, consolidando al norte y al Bajío como motores de la industria automotriz mexicana.
La industria de autopartes mexicana atraviesa un momento de expansión y concentración regional. De acuerdo con cifras recientes, Coahuila, Guanajuato y Nuevo León generaron en conjunto 42.4% del valor total nacional en el primer cuatrimestre de 2026, lo que equivale a más de 17,700 millones de dólares. Este desempeño confirma que el norte y el Bajío son los motores de la manufactura automotriz en el país.
Coahuila se posicionó como líder con 6,572 millones de dólares, equivalente al 15.7% del total nacional y con un crecimiento anual de 12.2%. Guanajuato alcanzó 5,692 millones de dólares, con una participación de 13.6% y un alza de 8.7%. Nuevo León, por su parte, aportó 5,498 millones de dólares, equivalente al 13.1% del total, con un crecimiento de 8.4% respecto al mismo periodo de 2025. Chihuahua y Querétaro completan el top cinco, con participaciones de 8.5% y 7.9% respectivamente.
A nivel regional, el norte del país concentra el 44% de la producción nacional, con un valor de 18,463 millones de dólares y un crecimiento de 9.2%. El Bajío aportó 15,090 millones de dólares, con un alza de 9.9%, mientras que la región centro alcanzó 6,263 millones, equivalente al 14.9% del total y con un crecimiento de 10.6%.
En el panorama nacional, la producción de autopartes sumó 41,973 millones de dólares entre enero y abril de 2026, un incremento de 10% frente al mismo periodo del año anterior. Las partes eléctricas representaron casi una quinta parte del total, reflejando la transición hacia la electromovilidad. Les siguieron transmisiones y embragues, telas y asientos, partes de motor y motores a gasolina.
Este crecimiento se da en un contexto de oportunidades derivadas del nearshoring y la revisión del T-MEC, que buscan fortalecer las cadenas regionales de suministro y aumentar el contenido local en la producción automotriz. Para estados como Nuevo León, Guanajuato y Coahuila, esto significa consolidar su papel como pilares de la competitividad mexicana en un mercado global cada vez más exigente.
La industria de autopartes no solo genera divisas y empleo, también impulsa la innovación tecnológica y la formación de talento especializado. Universidades y centros de investigación en estas entidades han reforzado programas de ingeniería y manufactura avanzada, preparando a nuevas generaciones para atender la creciente demanda de capital humano.
Con inversiones crecientes, cadenas de suministro robustas y un entorno internacional que favorece la relocalización, México se consolida como socio estratégico de Estados Unidos en la industria automotriz. Y dentro de este mapa, Coahuila, Guanajuato y Nuevo León se perfilan como los grandes protagonistas de la nueva era de la manufactura nacional.




