El relevo directivo ocurre en medio de un conflicto laboral que ha impactado la operación de sucursales y pone a prueba la capacidad de diálogo y gestión de la nueva administración.
El Nacional Monte de Piedad informó el nombramiento de José Antonio Murillo Garza como director general, efectivo a partir del 1 de junio, en sustitución de José María Zas. La decisión se produce mientras la institución enfrenta un conflicto sindical que ha derivado en cierres parciales y afectaciones en la atención al público.
Murillo Garza asumirá la conducción de una de las entidades más antiguas y representativas del país, con el reto de restablecer la operación normal y fortalecer la relación con los trabajadores. El Patronato del Monte de Piedad destacó su perfil técnico y su experiencia en gestión institucional como factores clave para encauzar la transición.
El conflicto laboral, que se mantiene activo desde hace varias semanas, ha generado preocupación entre usuarios y autoridades por el impacto en los servicios de empeño y apoyo social. La nueva dirección busca establecer mesas de negociación y mecanismos de conciliación que permitan recuperar la estabilidad operativa.
En su mensaje inicial, Murillo Garza enfatizó que su gestión estará orientada a preservar la misión social del Monte de Piedad, garantizar la atención a los usuarios y fortalecer la transparencia en los procesos internos. “Nuestro compromiso es con las familias mexicanas que confían en esta institución. Trabajaremos para que el Monte siga siendo un referente de apoyo y confianza”, expresó.
El Nacional Monte de Piedad, con más de 240 años de historia, ha sido un pilar en la asistencia social y el financiamiento popular. La llegada de Murillo Garza marca el inicio de una nueva etapa en la que la conciliación laboral y la modernización institucional serán determinantes para su futuro.




