Cheaf lanza campaña OOH que transforma expresiones populares en mensajes de conciencia sobre el consumo responsable y la redistribución de excedentes.
El desperdicio de alimentos es uno de los problemas más graves y menos discutidos en México. Cada año se pierden más de 30 millones de toneladas de comida, mientras más de 30 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria. Esta contradicción refleja un sistema de producción y consumo que no logra equilibrar abundancia con necesidad.
Cheaf, la aplicación mexicana que conecta excedentes de comida con consumidores, decidió enfrentar este reto desde un ángulo distinto: el humor irreverente. Bajo el lema “No es lo que piensas. Es mejor.”, la campaña Out of Home resignifica expresiones coloquiales para visibilizar un problema sistémico. Mensajes como “HDTPM” (Hartos de Tirar Productos Maravillosos) y “ALV” (Alimentos Lejos del Vertedero) buscan provocar sorpresa y reflexión en espacios cotidianos de la Ciudad de México.
La estrategia se desplegará en estaciones del Metro, Metrobús y transporte público, con un alcance estimado de 230 millones de impactos. Además, se amplificará en plataformas digitales con adaptaciones específicas para cada canal, convirtiéndose en un ecosistema de comunicación que combina lo presencial con lo virtual.
“Más que apelar a la culpa, la intención es conectar desde lo cotidiano. Queremos hablar de un problema real desde un lugar distinto, más cercano a cómo nos comunicamos en México”, explicó Brenda Cárdenas, directora de marketing de Cheaf.
El desperdicio ocurre principalmente en supermercados, restaurantes y panaderías, donde productos en perfecto estado dejan de venderse por sobreproducción, estándares estéticos o cercanía a su fecha de consumo. Frente a ello, Cheaf ofrece una alternativa al conectar estos excedentes con personas dispuestas a comprarlos, dándoles una segunda oportunidad antes de que terminen en el vertedero.
La campaña continúa la línea de comunicación irreverente de la marca, que ha destacado por mensajes como “Wey, no mermes” y “¿Pastel viejo? Viejo tú que aplaudes al bailar”. Con esta activación, Cheaf busca posicionarse como una marca capaz de traducir un problema sistémico en un mensaje culturalmente relevante, apelando a la identidad mexicana y al poder del humor para abrir conversaciones incómodas.




