El estudio de CONTPAQi confirma que 6.8 millones de mexicanas han iniciado un negocio propio, pero advierte que la tramitología y la falta de financiamiento siguen siendo los principales frenos.
El estudio de CONTPAQi confirma que 6.8 millones de mexicanas emprenden, convirtiéndose en un motor económico que enfrenta retos estructurales. Una de cada cuatro mujeres ocupadas ha iniciado un negocio propio, y 60% son dueñas totales de sus proyectos, lo que refleja autonomía frente a un sistema que aún limita el acceso a financiamiento.
El informe también revela que 76% de las emprendedoras son madres, lo que subraya la resiliencia de quienes combinan responsabilidades familiares con la gestión de un negocio. Sin embargo, la tramitología excesiva y las brechas de género siguen siendo obstáculos que frenan el crecimiento.
La crítica es evidente: mientras se reconoce el aporte de las mujeres a la economía, las políticas públicas siguen rezagadas. El exceso de trámites, la falta de créditos accesibles y la ausencia de programas de acompañamiento real generan un entorno desigual.
El estudio plantea que la digitalización y el uso de tecnología son herramientas que han permitido a muchas emprendedoras sortear barreras, ampliar mercados y fortalecer su competitividad. Pero sin un marco institucional que simplifique procesos y garantice igualdad de condiciones, el avance será limitado.
Un hallazgo adicional es que más del 30% de las emprendedoras han enfrentado discriminación de género en procesos de financiamiento o trámites oficiales, lo que evidencia la necesidad de políticas públicas con perspectiva de género.
Además, el estudio advierte que el 25% de las emprendedoras considera que la burocracia es el principal freno para crecer, seguido por la falta de acceso a créditos y programas de capacitación. Estos datos muestran que el problema no es de talento, sino de condiciones estructurales.
El mensaje es contundente: apoyar a las emprendedoras significa apostar por un modelo económico más justo y sostenible. La voz de millones de mujeres exige que se reduzca la burocracia, se amplíe el acceso a financiamiento y se reconozca su papel como motor de transformación social y económica.




