La Secretaría de Economía emitió una resolución que elimina barreras regulatorias y agiliza los procesos de importación de tecnología médica, con el objetivo de atraer más inversión y consolidar al país como referente regional en investigación científica y farmacéutica.
La Secretaría de Economía de México anunció la implementación de una resolución que facilita la importación de equipos eléctricos y electrónicos destinados a la investigación clínica, una medida que busca fortalecer la competitividad del país en el ámbito científico y atraer mayor inversión extranjera.
De acuerdo con la dependencia, esta acción se enmarca en el Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030 y el Plan México, que reconocen a la investigación clínica como un sector estratégico para el desarrollo científico, económico y social. La resolución fue emitida por la Subsecretaría de Industria y Comercio, a través de la Dirección General de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior, y la Dirección General de Normas.
La investigación clínica es esencial para garantizar la eficacia y calidad de medicamentos, vacunas y dispositivos médicos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta actividad genera evidencia robusta que orienta la práctica médica y las decisiones regulatorias. Sin embargo, el sector enfrenta barreras operativas y regulatorias que encarecen y retrasan la importación de equipos especializados, afectando la ejecución de protocolos científicos.
La Secretaría de Economía destacó que la optimización de estos procesos permitirá incrementar hasta en 50% la inversión extranjera directa en el sector, lo que representaría 150 millones de dólares adicionales anuales, sumados a los 300 millones de dólares reportados por la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF). En conjunto, el país podría alcanzar un flujo total de 450 millones de dólares anuales en inversión vinculada a investigación clínica.
Estas medidas buscan posicionar a México como un centro regional de innovación biomédica, capaz de atraer proyectos internacionales y fortalecer la colaboración entre instituciones públicas, universidades y empresas farmacéuticas. Además, la simplificación de trámites permitirá que los equipos lleguen con mayor rapidez a los centros de investigación, reduciendo costos y tiempos de espera.
La Secretaría subrayó que la iniciativa no solo impulsa la competitividad, sino que también promueve la generación de empleo especializado y el desarrollo de capacidades tecnológicas en el país. Con ello, México avanza hacia una política industrial más moderna, alineada con los estándares internacionales de investigación y desarrollo.
La resolución representa un paso decisivo para consolidar la infraestructura científica nacional y reafirma el compromiso del gobierno con la innovación y la salud pública, en un contexto global donde la investigación clínica es clave para el progreso médico y económico.




