El turismo mexicano vive un momento decisivo. No basta con celebrar que México esté de moda; el verdadero reto es lograr que esa atención internacional se convierta en bienestar para las comunidades, ventas para los negocios familiares y prosperidad para los territorios.
La edición 50 del Tianguis Turístico en Acapulco fue mucho más que una reunión del sector. Fue un mensaje de confianza. Acapulco, cuna de este encuentro, volvió a demostrar que la resiliencia no es discurso: es trabajo, coordinación y voluntad para levantarse. México se reencontró en un puerto que simboliza memoria, fortaleza y futuro.
En ese marco, tuve el honor de brindar el mensaje del sector empresarial, con una agenda constructiva orientada a impulsar mejoras concretas para los negocios en el territorio. Porque el turismo no se explica únicamente desde las cifras nacionales; se entiende mejor en la vida diaria de quienes atienden un hotel, sirven una mesa, venden una artesanía, manejan un transporte, abren una agencia, administran un mercado o levantan la cortina de un comercio familiar.
Desde 1975, cuando Acapulco fue sede del primer Tianguis Turístico, CONCANACO SERVYTUR ha acompañado la evolución del turismo nacional. En aquel año, el encuentro nació como Feria Internacional de Hoteles y Agencias Turísticas; México era presidido por Luis Echeverría Álvarez y nuestra Confederación era encabezada por Jesús Vidales Aparicio. Medio siglo después, la misión sigue vigente: representar a quienes hacen posible que el turismo se traduzca en economía real.
Los resultados recientes muestran una gran oportunidad. En el primer bimestre de 2026 llegaron a México 16.85 millones de visitantes internacionales, con una derrama de 6 mil 746 millones de dólares. Pero el éxito no debe quedarse en el dato. Debe sentirse en cuartos ocupados, restaurantes llenos, compras locales, empleos formales y familias con mayor ingreso.
Por eso reconocemos el trabajo de la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, y de las y los secretarios estatales de turismo, quienes impulsan a México dentro y fuera del país. También felicitamos a Roberto Monroy García, nuevo presidente de ASETUR, un liderazgo que conoce el valor de las cámaras, de las regiones y de la economía que se construye desde abajo.
En CONCANACO SERVYTUR sostenemos que el turismo debe medirse por su capacidad de generar bienestar. Por eso impulsamos una política nacional para negocios familiares del sector basada en cinco prioridades: reducir la sobrerregulación, acelerar la digitalización, facilitar financiamiento, fortalecer la seguridad y construir un régimen fiscal y de seguridad social que ayude a crecer con formalidad.
La agenda que hemos trabajado con la Presidenta Dra. Claudia Sheinbaum Pardo y su equipo parte de una visión esencial: reconocer a la economía real de los territorios. Ahí está el turismo que recibe al visitante con rostro humano: en los barrios, playas, pueblos mágicos, centros históricos, mercados, hoteles pequeños, restaurantes locales y comercios familiares.
A esa visión se suma nuestra agenda programática: México Muy Mexicano, para fortalecer identidad y orgullo; Viernes Muy Mexicano, para impulsar consumo local; La Gran Escapada, el Buen Fin del turismo, para mover viajeros en temporadas estratégicas; Un Mundial Muy Mexicano, para que la Copa del Mundo deje derrama en mostradores, hoteles y restaurantes; y el Congreso Mundial de Turismo Deportivo, para colocar a México en una conversación global de inversión, deporte y desarrollo.
El turismo que México necesita es el que conecta promoción con prosperidad, visitantes con comunidad y grandes eventos con pequeños negocios. Ese es el camino: trabajar en equipo para que la derrama no se concentre, sino que circule.
Acapulco nos recordó que el turismo con raíces siempre vuelve a florecer. Porque cuando México recibe al mundo desde sus territorios, no solo muestra sus destinos: muestra su alma.




