Más de 3,000 elementos desplegados, 47 embarcaciones y 785 toneladas recolectadas; Pemex reconoce emanaciones naturales y comunidades costeras reciben apoyos por 35 millones de pesos.
El Gobierno de México, a través del Grupo Interinstitucional conformado por Semarnat, Marina, Energía, Pemex, ASEA, Profepa y Conanp, informó sobre los avances y medidas reforzadas para atender la presencia de hidrocarburos en las costas del Golfo de México. Desde el 2 de marzo se han registrado recales intermitentes en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con impactos ambientales y sociales que han motivado un despliegue de fuerza superior a los 3,000 elementos, apoyados por 47 buques, 48 vehículos, siete aeronaves, drones y mil metros de barreras de contención.
El corte operativo al 30 de marzo reporta la recolección acumulada de 785 toneladas en playas y 40.6 toneladas en mar, además de la atención en 39 playas, un manglar y un estero. Se han recorrido más de 630 kilómetros de litoral y se contabilizan ocho casos de fauna afectada. En el complejo Cantarell se instalaron barreras de contención y se realizan inspecciones a ductos de Akal C y Akal H para verificar su integridad mecánica.
Pemex reconoció la reactivación de emanaciones naturales frente a Coatzacoalcos, activando labores inmediatas de supervisión y limpieza. Además, informó que mantiene apoyos por 35 millones de pesos destinados a pescadores, servicios de salud, combustible y contratación temporal de población local para tareas de saneamiento, incluyendo una unidad médica móvil en municipios afectados.
Factores climáticos como frentes fríos y oleaje han favorecido el desplazamiento del crudo intemperizado hacia zonas costeras. Por ello, se mantiene vigilancia permanente y coordinación con comunidades para canalizar reportes y priorizar sitios sensibles como manglares y esteros. La ASEA, por su parte, presentó el 27 de marzo una denuncia penal ante la FGR por posibles delitos ambientales, con sanciones que podrían alcanzar hasta nueve años de prisión y multas de 3,000 días.
El Gobierno de México reiteró su compromiso de mantener acciones continuas hasta la mitigación de los efectos asociados a la presencia de hidrocarburos, subrayando la importancia de evitar contacto directo con material oleoso y respetar las áreas acordonadas donde brigadas realizan labores de saneamiento.




